El artista nos recibió en su estudio y nos contó cómo fueron sus inicios...
... estábamos trabajando en unos tiempos en que casi no había talleres, donde los materiales eran muy malos, los papeles eran muy escasos...
“De los comienzos, lo que hay que tener en cuenta respecto a mi obra gráfica, y también de la de mis compañeros de generación, es que estábamos trabajando en unos tiempos en que casi no había talleres, donde los materiales eran muy malos, los papeles eran muy escasos.
Empecé a hacer obra gráfica, litografía concretamente, en el taller de Dimitri Papageorgiu precisamente para una carpeta que quería editar mi galería en Roma, la galería L’Atico, una carpeta del grupo El Paso. Me hicieron el encargo, hablé con mis compañeros y buscamos el mejor taller que había en Madrid, el de Dimitri, y allí hicimos nuestras litografías, se mandaron a Roma y al cabo de un tiempo nos mandaron a cada uno dos carpetas como regalo o pago de esa aportación.
“Abrir esa carpeta fue un golpe fuerte. Cada litografía estaba dentro de una carpeta con un papel magnífico y el nuestro, precisamente donde estaba la imagen, casi parecía papel de envolver comparado con el resto de la carpeta. Me di cuenta que no eran las imágenes que yo quería, por lo tanto abandoné las ediciones de obra gráfica. Había hecho con Dimitri para el proyecto de esa carpeta dos o tres que están reproducidas en algún sitio, pero dejé de hacer porque para mí no era satisfactorio. "
... para mí, abrir esa carpeta, fue un golpe fuerte... Me di cuenta que no eran las imágenes que yo quería...
“Tuve la suerte ,10 años después, de ser invitado como artista residente quizá a lo que fue el mejor taller del mundo en aquellos años, el taller Tamarind Lithografy Workshop que estaba financiado por la Fundación Ford y contaba con unos medios importantísimos. Habían llevado a un técnico francés que, posiblemente, era el mejor en aquel momento, tenían las piedras litográficas mayores que habían encontrado, tenían 3 programas, uno de invitar a los artistas a trabajar a hacer lo que quisiesen, otro para preparación de artesanos, de estampadores de litografía y otro para preparar a gente que quería trabajar en la gestión de la obra gráfica.
Para mí fue fundamental, fue un descubrimiento. Hice, en dos meses que estuve en el taller, 22 litografías, dos carpetas y alguna suelta, una con el título de The Earth y La violencia, quedé muy contento con estas obras y desde ese momento ya no he dejado de hacer obra gráfica y he hecho muchas ediciones, pero aprendí allí algo más que a trabajar en la obra gráfica, también a respetar lo que son las ediciones originales de obra gráfica, y eso, lo he dicho en otras ocasiones y voy a repetirme, eso muchos artistas no lo entienden, no es dar un dibujo, que se lo reproduzcan y que te devuelvan el dibujo para comercializarlo, es que si llama obra gráfica original es porque la obra está integrada dentro de esa edición de 50, 100 o 30, pero no hay un original y después una edición porque lo único que se hace con esa forma de trabajar es rebajar la edición a un facsímil, en buen papel pero un facsímil firmado y nada más.”
...aprendí algo más que a trabajar en la obra gráfica, también aprendí a respetar lo que son las ediciones originales de obra gráfica... eso muchos artistas no lo entienden...
“ Para mí es diferente, siempre que se pueda, la obra debe ser realizada por el propio artista en la piedra, en la plancha, en la pantalla, que el a
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